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sábado, 27 de octubre de 2007

¡No tome Inca Kola!

¡No tome Inbca Kola!

La bebida de ¿sabor nacional? contiene tartrazina. ¿Qué es la tartrazina?

Los colorantes buscan dar un color atractivo a los alimentos. Si bien hay algunos que son inofensivos como los de origen natural, hay otros -artificiales- como la tartrazina, que pueden producir alergia -siendo lo más grave el shock anafiláctico- o reacciones adversas al activar mecanismos no inmunológicos. Por eso... ¡mejor tomese un jugo de frutas!



La tartracina

Es un colorante amarillo que tiene un parentesco químico con la aspirina. Otras denominaciones de este colorante son FD y amarillo 5 o C. Está presente en refrescos, jugos, productos de pastelería, flanes, gelatinas, postres, galletas, derivados cárnicos (embutidos, salchichas), conservas, vegetales, helados y caramelos. Puede producir tos espasmódica, crisis asmáticas en personas alérgicas a la aspirina, rinitis alérgica, picazón cutánea, insomnio o trastornos del sueño e hiperactividad.

Según los especialistas esta sustancia afecta directamente la conducta de los niños por dos vías: despierta una reacción pseudo-alérgica en el organismo y la consecuente liberación de histamina. Este es un compuesto presente en todas las células del organismo y, en una situación normal, es liberada como respuesta del sistema inmunológico ante una inflamación o una alergia.

Pero cuando la tartrazina llega al torrente sanguíneo afecta directamente a las células para que liberen histamina sin activar al sistema inmune. Por ello, no se manifiestan los síntomas propios de la alergia como dilatación de capilares, baja en la presión sanguínea, incremento en la secreción de jugos gástricos y picazón. Pero sí se evidencian cambios anímicos, irritabilidad, insomnio y ansiedad en los niños.

Simultáneamente, actúa en el cerebro alterando los espacios sinápticos, donde se efectúa el intercambio de información entre neuronas, con síntomas similares: falta de concentración, somnolencia e hiperactividad.
Se afirma que basta ser un consumidor habitual, por ejemplo de jugos artificiales, para que los síntomas se presenten. Un niño que toma jugos en sobre a diario, poco a poco va cambiando su conducta. Le cuesta prestar atención en clases, quedarse quieto y presenta intensos dolores de cabeza. Se sostiene además que la relación entre el consumo de colorante y el aumento en los niveles de histamina, es directamente proporcional.

Colorantes y conducta

Un estudio realizado entre 1999 y 2000 por el Centro de Investigación de Asma y Alergias, del Reino Unido, reveló que existe una relación entre los colorantes en los alimentos y cambios de comportamiento en niños. Se analizó en un mes a 277 menores de 3 años. Durante dos semanas, los pequeños bebieron jugo de fruta dosificado con un total de 20mg de Tartrazina, Sunset Yellow (E110), Carmoisine (E122) y Ponceau 4R (E124), y el preservativo Benzoato de sodio (E211). En las otras dos semanas, los niños bebieron un jugo de fruta de placebo, idéntico en la apariencia pero sin los aditivos.

La dosis administrada estaba bajo los niveles permitidos en la comida y bebidas para niños. Los padres informaron que los menores tenían problemas de concentración, dificultad para dormir, jugaban nerviosamente y tenían rabietas temperamentales. Los investigadores concluyeron que "cambios significativos en los comportamientos de niños hiperactivos podrían obtenerse si se les priva de alimentos que contengan aditivos tales como colorantes y saborizantes en su dieta".

Otro estudio fue realizado por pediatras del Royal Children's Hospital de Melbourne, Australia. Luego de administrar alimentos que contenían tartrazina a niños sanos, analizaron los cambios de personalidad, demostrando que se tornaban irritables, inquietos y con trastornos del sueño (pesadillas e insomnio). “A mayor dosis de colorante, más intensos y prolongados fueron las cambios conductuales y después de eliminar la ingesta de los alimentos que tuvieran dicho colorante, mejoraron su comportamiento”.


La doctora Rossel afirma que los colorantes de origen natural tienen menos posibilidades de producir alergia que los artificiales. Por ello, los padres deben preferir los jugos naturales, revisar las etiquetas con la descripción de los contenidos y evitar en lo posible las bebidas de fantasía, los jugos artificiales y las golosinas que contengan colorantes.
La recomendación es mantener un estilo de vida más natural, con una nutrición a base de alimentos frescos preparados en el hogar y evitar los productos empaquetados, enlatados o envasados que pudieran contener aditivos químicos.

Fuentes:

Wikipedia


Padres OK


Aparte de cafeína y el azúcar las bebidas gaseosas son un peligro:

ASPEC

Y nosolo las bebidas gaseosas son muchos los alimentos que contienen tartracina y otroa tóxicos y son un peligro para los niños...

VENENO PARA LOS NIÑOS...

jueves, 15 de marzo de 2007

La fructosa y la obesidad

Mejor tomese un jugo de frutas...

Un estudio demuestra que las bebidas endulzadas con fructosa predisponen a la obesidad

EFE/Barcelona

Las bebidas gaseosas y los zumos edulcorados con fructosa predisponen para el síndrome metabólico y la obesidad, según un estudio de la Universidad de Barcelona que señala que esta ingesta supone una sobrecarga calórica que el cuerpo no puede compensar por su propio metabolismo.

El estudio, dirigido por el profesor Juan Carlos Laguna, del departamento de Farmacología y Química Terapéutica de la Facultad de Farmacia, y publicado por la revista "Hepatology", relaciona el consumo de este tipo de bebidas enriquecidas con fructosa con el incremento de la obesidad, una patología que afecta cada vez más a la población infantil y que, según la OMS, sufrirán en el 2015 unos 2.300 millones de personas adultas.

Laguna ha explicado a Efe que el trabajo se hizo en un modelo experimental con ratas de laboratorio a las que se dieron bebidas enriquecidas con fructosa, un potente edulcorante que representa una aportación extra a la dieta habitual, para ver si se podía asociarla prevalencia de la obesidad con el incremento de este tipo de bebidas.
En el departamento que dirige Laguna se trabaja en la detección de causas que producen arteriosclerosis y problemas cardiovasculares, y la obesidad y el síndrome metabólico son factores de riesgo que incrementan el riesgo de infarto y los accidentes cardiovasculares.

Ha explicado que la asociación epidemiológica entre el consumo de bebidas ricas en fructosa y el incremento de la obesidad en la sociedad actual les hizo buscar un modelo experimental para ver los mecanismos que podían influir en el aumento del síndrome metabólico y el exceso de peso.

Tras remarcar que la fructosa que se utiliza como edulcorante no tiene nada que ver con la que se digiere de la fruta, que es un alimento muy saludable que se debe tomar habitualmente, Laguna ha puntualizado que los resultados de mayor obesidad solo se dieron al dar bebidas con fructosa y no con glucosa, que también se proporcionaron a las ratas para ver cómo la metabolizaban.

Según Juan Carlos Laguna, la fructosa se metaboliza mayoritariamente en el hígado, órgano diana de las alteraciones metabólicas debidas al consumo de este azúcar, y en el estudio se vio que las ratas que ingerían líquidos con fructosa mostraban una patología similar al síndrome metabólico, que a corto plazo produce una acumulación de lípidos e hígado graso, y más adelante, hipertensión, resistencia a la insulina, diabetes y obesidad.

El trabajo apunta que la fructosa que enriquece las bebidas altera el metabolismo lipídico del hígado, y representa una sobreingesta calórica que el cuerpo no puede compensar en su cómputo metabólico. En concreto, aumenta la síntesis de grasas en el hígado y reduce la degradación.

El hecho más sorprendente -dice Laguna- es que este mecanismo molecular está vinculado a un déficit de señalización de la leptina, una hormona que tiene un papel importante en el control energético del cuerpo. El estudio apunta que las ratas que han ingerido bebidas con fructosa tienen un exceso de leptina en la sangre, pero curiosamente no manifiestan los efectos esperados de esta hormona en el hígado, lo que indica que el déficit en la degradación de ácidos grasos en el hígado puede ser la causa de la resistencia a la leptina.

Tras este estudio, el equipo del profesor Laguna prevé continuar las investigaciones en diferentes frentes y estudiar la diferencia de respuestas entre los dos sexos, conocer los mecanismos moleculares de la resistencia a la leptina en el hígado en modelos de ratas, ampliar los estudios experimentales y estudiar en cultivos celulares de hepatocitos.

Fuentes:

ABC Sociedad

¿Qué es la fructosa?

¿Es segura la fructosa?